Leyendas de Ulraján (IV)
Viejas baldosas, paredes extrañas
y la inquietante sombra amenazando
al escondido en el lecho revuelto;
sólo una colcha, la verde y roída,
tapa su cuerpo sudoroso y frío –
qué más te dicen de Dios las estrellas
que encienden y apagan su rastro estéril
mientras la mano trémula se aferra
al viejo rosario de concha – nácar,
sigues su estro asustadizo, persigues
desde lejos el brillo candoroso
de su sola existencia aunque te apague
su búsqueda y quedes desesperado
bajo la colcha inventando oraciones.
“Bajo la colcha roída – IV”
Puente Viejo
Viernes 20 de Agosto de 2004
