Templo del Sol – cuándo el hombre cumplía
sus deberes sagrados y te alzaba
columnas de incienso y bellos recuerdos?
[sacerdotisas danzarinas, cuándo
sucedió todo aquello y el olvido
tragó columnas y frisos de bronce,
cuándo el musgo cubrió aquellas estrías
donde solía el Sol hablar de amores –
dónde tus elegidos, dónde el ara
bañada por las olas del mar triste
partía nuestros pechos con su espuma –
y el cáliz de oro y mirra que pasaba
de un labio a otro hasta llegar al ocaso,
dónde quedó – dime – oráculo estéril].
– II –
Cádiz
Jueves 8 de Abril de 2004
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¡Qué sensación la del otoño que llega, que arrastra ese pútrido manto de hojarasca y frío, que llama a cada puerta y mira desde fuera la candidez del hogar!
¿Escuchas el lamento silencioso?... Estos son los primeros poemas del Bastiario... ¿Aguantas tú también el aquilón en la playa desierta a media noche?
Playa de Santa María. La Catedral al fondo. Viento, lluvia, frío. Las olas rompen y aúllan en la costa silenciosa. Estoy allí, escondido tras gigantescos costillares. Enterrado vivo...
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Cartas de amor escritas a escondidas
en el estudio que daba al mar – horas
de desánimo con cielos nublados
y el viento azotando el mar espumoso;
con qué insistencia caminaba a solas
por la orilla – sin dirección – sin ganas
de llegar a ningún sitio (y la playa
solitaria parecía esconder
mis secretos: la Catedral al fondo,
la Cárcel Vieja y el Campo del Sur).
Cartas de amor inconclusas, veranos
Insondables – y el Cádiz milenario
era el de la ciudad de calles tristes
que firmaba las cartas anónimas.
“Soneto escrito en la Bahía (Cádiz)”
Martes 18 de Febrero de 2003
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No creas que mi Espíritu huyó – aquí
conservas los momentos de tristeza
que sufrió mi alma y mi pecho calló
– soledad siempre – lunes, martes – tristes
– ahora borras el destino – mis letras
y la tinta te siguen, desdichada!! –
te obedecen – la mesa queda limpia
– pero si tienes corazón, déjala
libre de otras manos y de otros ojos,
y piensa que la Muerte hará lo mismo
contigo cuando su guadaña barra
orgullosa el orbe y nos llegue el día
– por eso deja este recuerdo escrito
para que otros como yo se lamenten.
El Escorial
Viernes 24 de Agosto de 2001
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